Nuestro tren descarrilo y
no le teme a ningún destino,
ruge fuerte entre la vegetación
al igual que nuestro amor.
Cuando tu mirada abraza a la mía
el entorno y sus sombras desaparecen,
ahora puedo navegar y ahogarme en tu
Cupido fiel y delirante, cuya existencia
vale más que mi vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario