Tormentos varios me dieron el vuelco,
ahora tan frío como el torso desnudo
sin miradas que le contemplen.
Mares de amor para el que nunca
se unió y algunos disfraces para la vida.
Su cremación interna lo persigue como la
peor peste, trata se alza fuerte, díscolo.
Silencio inundando la rutina...
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